Prensa Verde. La angustia por el constante desalojo a la basura de centenares de pendondes en la ciudad de Barcelona (España), dio origen de la empresa ‘Demano’.
Esta organización, creada por tres arquitectas bogotanas, nació en 1999 cuando vieron como reciclando dichos pendones o lonas con diseños llamativos, podrían evitar un gran impacto ambiental en la ciudad, mientras generaban su propia fuente de trabajo.
Liliana Andrade, Marcela Manrique y Eleonora Parachini, pasaban vacaciones en la capital catalana, cuando les llamó la atención la cantidad de material de comunicación que generaba la ciudad al año, especialmente banderolas y lonas de pvc que se colgaban en los postes, para promocionar exposiciones, eventos y festivales culturales.
Cada exposición arrojaba a la basura 400 pancartas o banderolas, por lo que la suma de exposiciones al año significaba un interminable número de estas pancartas que no eran procesadas una vez se bajaban de los postes.
Un día mientras algunos trabajadores retiraban las banderolas, las jóvenes se acercaron y vieron de cerca el material. Calificaron su resistencia, calidad, flexibilidad y reutilización. Fue entonces cuando pensaron en hacer una exposición de pancartas, pero luego, pidieron que les regalaran uno y con este fabricaron bellos bolsos que recibieron muchos elogios entre sus conocidos.
Con el tiempo, la idea de reutilizar el material se fue fortaleciendo y sus vacaciones se fueron alargando. Comenzaron a trabajar medio tiempo no remunerado en consolidar una idea y luego se lanzaron al agua de manera independiente y constante en su propia organización.
Había que hacer algo para no desperdiciar tanto material, entonces surgió la idea de presentar una propuesta al Ayuntamiento de Barcelona para darle una segunda vida a todos esos desechos.
Las colombianas empezaron a investigar todo acerca del material y su proceso de elaboración. En este momento surgió ‘Demano’ como proyecto y como marca, quienes después de sufrir por los recursos para el capital semilla, hicieron una inversión inicial de 3.000 euros. Adicionalmente, contaron con el apoyo de Barcelona Activa, que los apoyó con un asesor que los ayudó a armar el plan de empresa y a desarrollar la idea como negocio.
Ingenio y conciencia ambiental
Además del Ayuntamiento de Barcelona, hicieron convenios con todas las entidades culturales que producían las banderolas: La Fundación Tapies, el Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona (Macba), (Centro de Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB) y el ICUB, para la gestión de los residuos del material utilizado en la promoción de sus eventos. El fin era producir bolsos y otros artículos que permitieran el aprovechamiento del material.
Para lograrlo, tuvieron que trabajar con los diseñadores de las banderolas y fotógrafos con el fin de conseguir los derechos de las imágenes, los derechos de autor y la imagen de las entidades. Al ser las lonas y pendones, materiales que llegan de la calle, el proceso de selección y limpieza tiene que ser muy cuidadoso. Después cada banderola entra en un proceso de limpieza. Esto hay que hacerlo una a una ya que a través de un proceso industrial dañaría las banderolas. El producto que utilizan para su limpieza es hecho a base de corteza de naranja específico para esto. Luego toman una foto y a partir de esto estudian en el computador cada modelo intentando realizar las mejores combinaciones con base los patrones y en el diseño de la banderola. El resultado va a corte y confección.
Esto se complementa con las etiquetas que acompañan a cada una de las bolsas. En ellas se detalla el nombre de la exposición o del evento que se ha promocionado por medio de la banderola utilizada en el bolso. También el nombre del diseñador entre otras informaciones. Después hacen control de calidad y cada objeto esta listo para su distribución.
De pancartas a carteras de moda
Demano elabora objetos únicos, que tienen una historia, que son hechos en Barcelona y tienen una conciencia medioambiental. Bajo estos principios trabajan.
Consideran que sus diseños responden a las necesidades de una ciudad como Barcelona: bolsos para la playa, para ir en bicicleta, para ir de compras.
Las jóvenes empresarias tienen un taller donde coordina sus agendas y procesos. Un almacén en línea y varias formas de distribuir sus productos. “Al principio, vendimos solamente en los almacenes del museo. Después, los productos comenzaron a despertar el interés en diversos almacenes. Puesto que Barcelona es una ciudad del diseño, allí los muchos de almacenes se especializaron en objetos de esta clase, y el Demano era más que conveniente para ellos.”, dice Marcela.
Aunque la idea surgió en Barcelona hemos trabajado en otras ciudades y países desarrollando proyectos concretos, especialmente, para instituciones culturales que desechan este material: Madrid, Portugal, Italia, USA y en diferentes poblaciones en Cataluña.
Prensa Verde, habló con las autoras de esta novedosa iniciativa que ahora, ha sido modelo para que surjan empresas similares en Barcelona y otras ciudades del mundo.
¿Cuál fue la mayor dificultad para crear Demano?
Fue no tener dinero para desarrollar con mayor rapidez la idea, a la vez fue lo que nos permitió tener cautela para desarrollarla cuidadosamente. Para un emprendedor que no tiene capital sino solo una buena idea es muy difícil conseguir financiación. No hay ni un banco, ni una subvención que preste dinero. Ni siquiera con alguna ventaja sino que solo lo preste. No hubo ningún banco que lo hiciera, o por lo menos a nosotras.
¿Cómo funcionan las ventas?
El principal servicio es la venta por Internet. También ejecutamos proyectos para las diferentes instituciones. Por ejemplo hicimos delantales y cojines para unos talleres de pintura del Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona o una bolsa para el Wintercase, Festival de Música Independiente, o una bolsa para celebrar el año Gaudí 2002 en Barcelona. Este servicio también lo hemos realizado con Instituciones fuera de Barcelona, como el Museo Thyssen Bornemisza de Madrid o con el Museo de Arte Contemporáneo de San Francisco o con el Designers Week-End en Bruselas.
¿Esta idea hubiera podido surgir en otra ciudad diferente a Barcelona?
Barcelona fue nuestra fuente de inspiración. El carácter cultural de esta ciudad hizo que el proyecto tuviera sentido. Barcelona produce gran cantidad de material de desecho no reutilizable al año. Parte de este material puede ser reutilizado pero existe gran parte que no se puede reutilizar y que se tira en grandes cantidades. Creemos que es un proyecto muy característico de esta ciudad y tiene el valor añadido al ser de Barcelona, no solo, por el carácter cultural que esta tiene, sino por su apuesta al futuro como ciudad sostenible.
¿Qué innovaciones hay en el diseño?
En este momento tenemos no solo bolsos sino hemos desarrollado otros productos como sombreros, zapatos, papelería, camisetas y hay otros diseñadores que nos ayudan en el proceso. Hemos trabajado con mallas de poliéster que se utilizan para cubrir fachadas, telas originales de los años 70’s que iban a desechar y que encontramos en una fábrica de Barcelona, telas de desecho, retales de paños sin procesos químicos, algodón orgánico, etc. Desarrollamos series particulares con cada material mezclado con la lona publicitaria.
Siempre estamos investigando nuevas posibilidades. Nos gustaba la idea, no solo porque es material de desecho, sino la historia que existe detrás de cada uno.
¿En qué radica su éxito?
No estudiamos muchas alternativas porque consideramos que esa fue una buena idea. Nos inventamos un género de un producto que no existía en el mercado.
Cuando empezamos, muchos de nuestros clientes compraban demano porque les gustaba la idea, otros por el diseño y otros porque era un producto reutilizado. Ahora creemos que la gente conoce mas la marca y compran porque se identifican con todos nuestros valores. La principal característica de demano es que es una marca que trabaja con materiales respetuosos con el medio ambiente
¿Usar el material de las banderolas limita la producción?
La cantidad de banderolas es limitada ya que para cada exposición se producen alrededor de 400 banderolas. Esto limita la producción de bolsos contando con que se producen casi todos los modelos. Por eso nuestras piezas, aunque no son únicas, son ediciones limitadas que, una vez acabadas las banderolas ya no se podrán encontrar nuevamente.
¿Dónde se vende Demano?
Empezamos vendiendo en tiendas de museo. Al ser un material que venía directamente de cada exposición era muy coherente vender en este tipo de tiendas. Luego empezamos a vender en tiendas de objetos tipo Vinçon. Después entramos en tiendas de moda y complementos especializados. Ahora es nuestro mayor mercado. Después de España entramos en algunos países de la unión europea: Francia, Italia, Portugal, Alemania, Holanda, Dinamarca, Republica Checa. Paralelo a esto entramos en Asia. Vendemos en Japón, Hong Kong, Singapur y Corea.En algunos de estos países como por ejemplo Japón la gente empieza a conocer la marca.